martes, 8 de noviembre de 2011

Ambicion de Dinero = corrupcion

No se si alguno de ustedes ha leído las siguientes palabras: “Nada hemos traído al mundo, y tampoco podemos llevarnos cosa alguna”. También hay otra versión sobre el particular: “porque nada trajimos al mundo y nada podemos llevarnos”. En estos tiempos de corrupción total en que vivimos, la ambición, la doctrina de la prosperidad, el amor al dinero, y ese deseo incontrolable de sentir el poder que da la riqueza, es la trampa más sutil para los seres humanos en estos últimos días que posiblemente esté viviendo la humanidad. Militares, policías, Funcionarios públicos, gente con mediano poder, esas son las víctimas potenciales de una corrupción sin precedentes. La venta de armas y las drogas son la mayor fuente de riquezas y de muerte.
Ya he visto las cara de Diputados corruptos que actualmente se dedican al asalto legislativo, sin averiguan si alguna toma desicion es perjudicial para un pueblo o estado, se llevan los billetes“en negociaciones bajo la mesa por un Voto a Favor” después de asaltar a los ciudadanos, si que podamos  reclamar lo que hacen firmar. La ambición al dinero y sobre todo la corrupción han contaminado a las autoridades, si son descubiertos no les hacen nada, quizás la unica esperanza es que cuando terminen su cargo publico la ciudadania sea inteligente y ya no vuelvan a votar por ese corrumpo mas sin embargo  ya tienen el suficiente dinero para vivir cómodamente.
La gente todo lo ve, de repente un  Ciudadano (se vuelve politico) acabado cambia de Colonia, compra una casa de lujo, cambia la carcacha que andaba por uno o más vehículos de lujo. De donde sacó tanto dinero? Esta historia no es nueva, viene ocurriendo en nuestro país. O sea que todos los que quieren hacer dinero fácil, sean Politicos, diputados, ministros, gatos de angora, etc., caen en la trampa de la ambición, todos piensan igual: “Si no robo ahora que tengo la oportunidad, van a decir que fui un pendejo, mejor robo y no soy pendejo, je je je je je”. Pero se habrán dado cuenta que por mucho que acaparen, por muchas mansiones, fincas, carros de lujo, residencias de miedo, etc., no van a poder llevárselas cuando se mueran? Hay quienes envidian a los que hacen dinero fácil, no se conforman con la principal riqueza que tienen, que es la vida misma. He visto a muchos ladrones públicos, policías,diputados, comandantes militares y otros que la ambición al dinero los hizo prósperos, pero a la larga siempre quedan solos aunque estén rodeados de su familia y amigos, no hay mayor soledad que la soledad del alma. Agreguemos a esto la ley de causa y efecto, de repente la doña o uno de los hijos sufre un accidente, alguien de la familia se enferma de gravedad, hay una orden de captura por malversación de fondos, etc., etc.
El dinero mal habido comienza a desaparecer en pago de clínicas, doctores, brujos, largos tratamientos, etc., o sea que inevitablemente se cumple la ley, nadie se va del plano terrenal sin pagar lo que debe, hasta las cosas más pequeñas, no digamos las grandotas. Cuando los ladrones del Estado salen bien librados porque pagan a jueces corruptos, celebran fiestas, se reúnen con los de su misma calaña, todo eso es cosmético, pronto llegará la justicia divina de la que nadie escapa, aunque los corruptos tengan una sonrisa de oreja a oreja. Ahí andan como nómadas, cuando tuvieron poder tuvieron amigos, cuando ya no lo tienen, los amigos se van retirando poco a poco.
“Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males, y hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y se han causado terribles sufrimientos”. Al verse tocados por tragedias, enfermedades, pérdida en los negocios, etc., se enteran que ellos depositaron su fe en el dinero, en la marmaja, en cash, quizás no sea demasiado tarde para reflexionar en las cosas divinas. Algunos buscan una iglesia, no importa su denominación, puede ser Católica, Adventista, Evangélica, Testigos de Jehová o quizás busquen babosadas místicas de la India, el caso es que andan desesperados después de disfrutar de las mieles del poder, después de haber derrochado el dinero a manos llenas, les cae el veinte que el dinero les ha causado y seguirá causando males, no hay ninguna bendición con la ambición del dinero mal habido.
A veces llegan a las iglesias y dan dinero en abundancia, dinero que no rinde, Dios no quiere cosas robadas, tratan de convertirse en santulones sacando pecho con algún pastor picarito que vio en ellos una minita fácil de explotar. La codicia es la mamá de toda clase de delitos, el amasar dinero se convierte en una terrible obsesión para los corruptos, hasta las esposas y parientes participan del saqueo público, así también en participar en las desgracias venideras, de esas ningún corrupto ha logrado escaparse.
El hombre que ama a Dios, le teme, y lo respeta, no se mete a esos rollos aunque le digan que si no roba es que es pendejo, que igual van a hablar mal de él. El hombre de fe pude manosear millones sin mancharse las manos, el que va por el camino recto y teme al Omnipotente, jamás cae en la trampa de la tentación. Conocí un señor multimillonario, lo sepultaron en un lugar donde es difícil colocarle una simple flor, hacía gala de ostentación, lo cuidaban hombres armados hasta los dientes, un día se murió y no vi que le colocaran algunos milloncitos para que se los llevara. En el idioma que yo utilizo, mejor digo lo que pienso: a este mundo venimos pelados y nos vamos más pelados que un pavo en la Navidad. No se enojen conmigo los policías corruptos, funcionarios, etc., pero si roban tienen una gran pendejada como seres humanos.

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